miércoles, 30 de abril de 2008

Amor y Esperanza

Houari García Rodríguez, tiene 20 años, pero es de esas personas a la que es muy difícil calcularle la edad, porque la vida le arrebató la posibilidad hasta de contar su propio tiempo...
Vive al lado de mi casa y por estos días mi esposo y yo lo ayudamos a promover la que será su primera exposición personal de grabados, para quien conozca los vínculos que se establecen en Cuba entre vecinos, no hay nada de extraño en esto, lo especial es que Houari es un joven síndrome down.
El taller es además un espacio que les permite el intercambio personal.

Forma parte de un proyecto impulsado por el pintor pinareño Jesús Carrete y que se llama Con Amor y Esperanza, en síntesis la idea es trabajar con jóvenes que tienen este padecimiento para permitirle desarrollar habilidades manuales e intelectuales.
La exposición será inaugurada el próximo 14 de mayo en el fondo Cubano de Bienes Culturales, es una singular muestra de creación artística, cada trazo, cada color, cada figura es un genuino mensaje de esperanza, con el fin de abrir una ventana (ojalá y sea una puerta) entre Houari y el mundo.
Este soy yo
Cada uno de estos grabados acorta la distancia entre él y ese inmenso e incomprensible Universo que a ratos se le escapa, pero que gracias al amor hoy queda atrapado entre líneas contentivas de la fuerza cromática con la que da rienda suelta a su fantasía.
Houari
Todo acto creativo encierra el salvajismo de desafiar lo existente para conformar lo ilusorio, así Fantasía Salvaje nos ofrecerá la visión personal del artista, enmarcado desde su prisma de comprensión, que no lo demerita, sino lo enriquece desde la ingenuidad perenne en que florece su espíritu.
Esta muestra es el fruto de la esperanza, de que aún vivimos en tiempos de amor.

domingo, 27 de abril de 2008

Diferentes, pero compatibles

No conozco a nadie que tenga la certeza de a quien agradecer el hecho de existir, todos venimos de nuestros padres ya seamos fruto de la planificación o el accidente, pero yo estoy aquí por el expreso deseo de una tercera persona a la que ellos quisieron complacer, ese ser cumple el próximo primero de mayo 41 años de edad (y después de poner esa cifra creo que mi vida corre serio peligro aún cuando se la deba a ella)
Mi hermana quiso tener una hermanita y por obra y gracia fue complacida hasta en el sexo, claro que no fue un buen regalo al principio, pues nací algo "pasadita de tiempo" y eso se notaba físicamente, boberías: cianótica, inflamada, para colmo lloré mucho y quedé ronca lo que convirtió mi llanto en los primeros días en una cosa similar a un maullido, para más parecido con los felinos abrí los ojos a los siete días y lejos de encontrar unas hermosas pupilas vieron hematomas en ellos, creo que no es de asombrase de que una niña de siete años sintiera miedo de aquel bulto que ponían en la cuna, su madre amamantaba y la hacían creer que era lo que ella deseaba. Hasta el amor de madre supo que no era precisamente una belleza y mi primera foto es de un mes de nacida, cuando consideraron que estaba apta para mostrar en público y yo no la reproduzco aquí para no caer después de tantos años en el vergonzoso hecho de desmentir a mi madre.
No puedo decir que en mis primeros años haya disfrutado de una dulce hermana mayor que me consintiera, al contrario me tomaba el pelo y me hacía víctima de sus jugarretas, como quejarse de un fuerte dolor que sólo se curaba con un refresco alcanzado por mí, sus primeros pininos en la peluquería los hizo con mis muñecas y en mi propia cabellera que la decoloró cuando apenas yo tenía 10 años...podría hacer peores historias, pero sólo una familia que considera el humor negro como un patrimonio divino puede reírse de ellas, para otros pondría en duda el equilibrio mental del clan del cual procedo.
Sin embargo al pasar los años, he tenido no sólo a una dulce hermana mayor, sino la mejor hermana mayor, somos diferentes hasta el asombro, pero tolerantes hasta el mismo límite, no importa si aprobamos o no lo que la otra hace, de cualquier forma estaremos ahí cuando llegue el desenlace sea el esperado o no.
Mi hermana y mi padre, mis pilares espirituales.

Es una tía maravillosa, a la que mis hijas adoran aún a pesar de la distancia, es confidente, es amiga, es látigo (y de los peores)... es ella con sus arranques de ira (un bien de familia), sus frases sentenciosas, humorísticas, su inteligencia y cultura que siempre anda escondiendo como si sintiera vergüenza de ser más avezada que otros en algunas materias, me dejó el pesado legado de una dislalia que adquirí por imitación y se ha convertido en un sello en nuestras voces, me impregnó de esa voracidad por la lectura, de la intención y acción de ocuparse de otros,...
Claro no todo lo que se propuso lo logró: desistió de convertirme en presumida, de enseñarme a vestir con la gracia y el tino que ella lo hace, pero cuando me tiene cerca no pierde ocasión de experimentar y entrarme por el aro de sus cánones estéticos.
Mi hermana y yo pensamos diferente sobre un montón de cosas, vemos la vida desde prismas diferentes, pero eso no nos ha impedido caminar juntas sin que disputa alguna rompa el paso, tengo la certeza de que ella está ahí a cualquier hora, en cualquier circunstancia y eso me ofrece una confianza que no me atrevo a calificar, sólo que es lo que deseo que mis hijas sientan entre ellas cuando vayan de adultas por la vida...
No hacían faltas tantas explicaciones, pero he querido darlas para quienes se asombren de encontrar en esta página una entrada sólo para desearle a mi hermana un cumpleaños feliz, uno más en el que no voy a estar, pero sé que sabe cuánto deseo saberla dichosa, a ella y ellos, los hombres de su vida que son míos también: mi sobrino y mi cuñado. Un beso con las mejores cosas que haya en el mundo, con la fuerza y el encantamiento para hacer realidad tus sueños... Feliz cumpleaños, señora de las cuatro décadas

miércoles, 23 de abril de 2008

Somos la Revolución.

Entre las características de los cubanos, prevalece la de considerarnos un pueblo muy desenfadado, lejano al protocolo y maneras encartonadas de conducta, eso es cierto y en los últimos tiempos hemos traspasado el límite, para convertirnos en auténticos indisciplinados e irreverentes de todas normas preestablecidas, como lo definió magistralmente el Generalísimo Máximo Gómez, los cubanos o no llegamos o nos pasamos.
Eso se ha convertido en un problema a escala social, y es que supongamos a un chófer cualquiera de un vehículo estatal que al iniciar su recorrido matutino pasa por las paradas y violando lo establecido no se detiene para contribuir a la transportación de quiénes a esa hora van en tránsito para su puestos de trabajo, a ese mismo individuo, su esposa le comenta por la tarde que la doctora que tenía que atender a su hijo en la consulta de la mañana no llegó a tiempo, él proferirá unas cuantas injurias contra el sistema de salud, pero no sentirá responsable por haber dejado a esa galena varada en medio del camino.
Esa misma doctora, tal vez no se levantó todo lo temprano que debía, porque total como está el transporte nadie le puede decir nada porque llegó tarde, pero cuando intente legalizar los documentos de sus vivienda y tenga que permanecer largas horas en espera de un funcionario atacará a los burócratas que no se ocupan de atender a la población y ella misma habrá perjudicado a algunos pacientes, dando preferencia a familiares y amigos a la hora de consultar, violando los derechos de quienes permanecen disciplinadamente esperando para ser atendidos.
Pero si es la maestra de su hijo la que llega tarde a la escuela dirá que es una negligente que no se percata de que esos niños estarán perdiendo el tiempo porque ella no se levantó más temprano, a lo mejor concede recetas sin que medie una verdadera razón médica y propicia la falta de medicamentos en farmacia, sin embargo cuando ella vaya a comprar algún producto a la tiendas ya sean de divisas o moneda nacional y no lo encuentre, seguramente blasfemará contra el ineficiente sistema de abastecimiento y las administraciones que permiten que acaparadores se lo lleven todo mientras la desprotegen a ella una trabajadora.
La lista podría ser interminable y así cada quién sin mirar la paja en el propio ojo, se dedica a magnificar la que encontró en la mirada ajena, y las culpas recaen sobre la Revolución, y realmente no es error, porque esta es una Revolución popular y se concibió como un hecho de pueblo y si cada uno de los integrantes de esta nación no arrima el hombro y se siente parte de un todo, será imposible revertir la situación económica actual, valorizar la fuerza de trabajo y la moneda nacional, para que al fin todos podamos recuperar los niveles de vida de la ya lejana década de los 80 del pasado siglo.
Lo más frecuente es responsabilizar a funcionarios y altos dirigentes con la ineficacia de nuestros mecanismos sociales y económicos, cuando legalmente en este país todos estamos protegidos pero a pie de obra se desvirtúan las mejores intenciones y entonces se crea una amalgama indescifrable de incongruencias e insatisfacciones, dadas por la indolencia y negligencia de quiénes no se sienten parte de el sistema.
Mirarnos por dentro y reconocer nuestras propias responsabilidades en las inconformidades de otros puede ser un buen punto de partida para lograr esa sociedad eficiente y próspera a la que todos aspiramos, pero que no nos caerá del cielo, necesita ser hecha desde dentro, no por hipercríticos, sino por personas abnegadas que cada día se sientan satisfechos de hacer su pequeño aporte al gigante engranaje que es una sociedad.
Los cubanos somos capaces de hechos heroicos en situaciones límites, sin embargo no respondemos con igual espíritu ante la cotidianidad y ese es el heroísmo que nos hace falta en estos tiempos, que cada quien aproveche su oportunidad, que a la maestra le interese que sus estudiantes aprendan, el doctor junto con la receta emita una reconfortante sonrisa que le propicie tranquilidad al enfermo, el chófer se sienta complacido por todos los que transportó en una jornada, la auxiliar de limpieza se envanezca del brillo de sus pisos, la recepcionista de la afabilidad de su trato y así sucesivamente hasta que no queden ineficientes en ningún puesto de trabajo, puede parecer utópico pero es lo mínimo que debemos hacer en aras de preservar un proyecto social cuya mayor aspiración es la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales de cada ser humano.
Y somos precisamente los hombres y mujeres de este pueblo los que podemos hacer que la Revolución sea un proyecto viable, y somos nosotros los responsables de todo lo bueno y malo que pase en esta isla, no nos despojemos de los compromisos que tenemos dejando en manos de dirigentes y funcionarios la cuota que nos pertenece.

domingo, 13 de abril de 2008

Cualquier cubano

Cualquier cubano puede bailar casino, jugar dominó o dirigir un equipo de pelota, en lo personal no soy experta en ninguna de las tres materias, pero no me quedo en una fiesta sin bailar, si hace falta completo una mesa de juego y con ganas de divertirme, un poco de atención y recuerdos de mis conocimientos de matemática hasta propino una pollona, del béisbol no soy seguidora, pero como hija de esta isla, cuando llega la efervescencia de los play off también juzgo a los directores, armo mi propio team y escojo un favorito al cual seguir.
Espero que por esta vez los pinareños no anden mucho por esta página, eso es para abrigar la esperanza de que no me linchen en la calle, el equipo de la provincia clasificó para la gran final, y yo quería que fueran los espirituanos, me caen bien, desde aquel 2002 en que discutieron el campeonato con los holguineros y aunque los de mi provincia ganaron ellos fueron dignos rivales, aún recuerdo las lágrimas de Frederi Cepeda al recibir la medalla plateada, porque en sus muñecas estuvo la posibilidad de la victoria, pero pudo más la experiencia que la juventud y el veterano Oscar Gil, le propinó un ponche que fue el out 27 de aquel memorable juego.
De cualquier forma ahora las cosas son diferentes pues los pinareños tienen ante sí a partir del miércoles al mejor equipo, indiscutiblemente, de la pelota cubana, los santiagueros, con el merecidísimo mote de La Aplanadora y ahí nuevamente tendré que reservarme mi favoritismo para la estrechez de la sala mientras disfrutamos en familia de los juegos televisados, porque me quedo con los orientales.
Más allá de quien gane o pierda lo cierto es que la pelota es una pasión popular en esta isla, y cuando llega este período de finales aunque no quieras estás al tanto de lo que sucede y es que un gran por ciento de la población se vuelve monotemática, hombres y mujeres, niños y viejos, cada uno ofrece sus juicios sobre la dirección del equipo en el juego, ensalza a sus favoritos y denigra a los que no son sus predilectos, ya se trate de equipos en conjunto o particularidades con los peloteros.
Es una fiesta sin duda, las aficiones hacen desde las gradas sus propios espectáculos, (lástima de grosería y faltas de respeto que a veces los empañan), los jugadores sudan por su camiseta y aunque todos opinen realmente nadie envidia a un director por estos días.
Seguimos de play off, con más o menos euforia o fanatismo, para la final mi deseo es que gane el mejor: Santiago, con el perdón de los pinareños y la esperanza de que entiendan, de que soy una oriental, orgullosa de serlo...

jueves, 10 de abril de 2008

Intento de manual para amigos.

Mi hija mayor tiene nueve años y quiere saber cómo se puede estar segura de haber encontrado a un mejor amigo o amiga, trato de explicarle que a su edad es muy difícil tener esa certeza, que la vida tiene muchos vericuetos y es en esos momentos cuando aparecen las verdades.
Trato de hacerla entender que aún contando cada día de su existencia no es tiempo suficiente para saber si sus amigos son o no leales, que puede haber traición, desencantos y mucho sufrimiento cuando de amistad se trata.
Cómo no puedo ponerla a salvo de los sinsabores que el futuro le pondrá en el camino, me aseguro al menos de que ella sepa cómo ser una buena amiga.
No sé si habrá entendido todo, no sé aún si será pese a mis esfuerzos por hacerla una buena persona de las que clasifiquen como tal, no sé si sabrá valorar en su justa medida este afecto valioso o será sólo una compañera de ocasión.
Como casi siempre que nuestros hijos quieren saber algo, no tengo la seguridad de ofrecerle todo lo que precisa saber, pero al menos intentaré que sepa, como su madre ve a un gran amigo(a).
Los amigos se visitan, no se invaden; se ayudan, no se molestan; no se implican en mentiras o engaños; no se ponen sobre sus hombros nuestros problemas, se comparten; no nos apoyamos en ellos como bastón para andar por la vida, somos compañeros de camino.
Aunque sepamos que podemos contar con sus bienes, no disponemos de ellos a nuestro antojo; lo incentivamos a preservar su fortuna, no a dilapidarla; respetamos su privacidad, su familia, su tiempo, su espacio.
Los amigos son confidentes, no cómplices; se tienen no se poseen; no son relojes de bolsillo sino aves en vuelo que pueden hacer nido en otra chimenea, pero al volver a escuchar su trino abrimos cada ventana para que vuelvan a nuestra casa.
Los amigos no tienen que estar cerca, sino ser amigos, puede haber distancias, silencios, pero cada reencuentro borra esos espacios y se logra la continuidad.
Los amigos pueden pensar de modo diferente a nosotros, pero eso no acaba el afecto, ni el entendimiento, ni la comunión; los amigos se respetan por lo que son, se quieren como son, no se sustituyen por una pieza mejor.
Los amigos, los verdaderos, permanecen por siempre, porque no traicionan, no olvidan, no abandonan…
Doy gracias a la vida por permitirme tener unos cuantos: R, A, K, B, W, O, C, T, J… ellos sabrán… mi hija lo sabe…
Los he conocido en tiempos distantes, de modos diferentes, algunos están siempre, otros sólo a veces, pero sé que a cada uno de ellos puedo llegar en cualquier instante para ser consolada, para festejar, como mismo saben todos que estoy aquí y un poco de ellos siempre conmigo.
No sé si esto sirva a mi hija, pero no se me ocurre ninguna otra manera de concebir algo que pueda servirle como “manual para hacer amigos”….

martes, 8 de abril de 2008

Los regalos

Los regalos constituyen una demostración de afecto y hacerlos debe ser un acto de generosidad y no de compromiso, defiendo la teoría de obsequiar cosas deseadas o de utilidad.
Es que el obsequiado sepa que al menos por un instante pensamos en la mejor manera de arrancarle una sonrisa, de adivinarle un deseo, de ofrendarle el placer de la complacencia.
Por estos días he recibido un regalo muy especial, llegó a través de la red, pero me ha acercado a algo que creí casi imposible, se lo agradezco a esta blog que me ha entregado amigos más allá de las confidencias triviales y los espacios comunes.
Fue mi deseo adivinado sin anunciarlo y eso prueba mucha generosidad en quien lo percibió, desde aquí le reitero las gracias por tal deferencia y entendimiento, y ojalá la vida me permita retribuirle tal delicadeza.
Nuevamente gracias, porque no conozco otro modo en el cual poder expresarle el gozo que me produjo su envío.

martes, 1 de abril de 2008

De pinares y ríos...

Este video es un primer fragmento de un trabajo mucho más extenso que comprende un recorrido por las áreas protegidas de la Empresa Nacional para la conservación de la Flora y la Fauna en Pinar del Río.
Guión y Dirección:Yolanda Molina y Manolo Rodríguez.
Fotografía, edición y musicalización: Pedro Paredes.