¿Hay alguien ahí? Espero que sí, pues estoy de vuelta y me encantaría poner punto y seguido, pensar que sólo fue una pausa en una larga conversación donde no cuesta trabajo retomar el hilo de la charla...
En este tiempo han sido muchos los amigos que han escrito para saber sobre la marcha de las cosas, mi agradecimiento a ellos y a todos los que han demostrado incondicionalidad, Iris en breve cumplo con los requerimientos del z@rapico, gracias por concedérmelo....
Dicen que las especies que hoy habitamos La Tierra somos el resultado de la selección genética, si es sólo otra teoría o es la certeza de nuestra vida, no lo sé, pero cada día vivimos de elección, en elección, de las cosas tan sencillas, como vestirnos o comer, hasta aquellas que implican caminos por los cuales enrutar nuestras existencias; a veces es un todo incluido, escoges a tu pareja, pero no a tu familia política, eliges un empleo, pero no tus compañeros de trabajo, en fin aparejado a lo que decidas supeditar tus gustos y necesidades está también la probabilidad del error.
Uno de los privilegios que se derivan de la equivocación es el conocimiento de las personas que te rodean, su modo de comportarse ante tu dislate suele resultar muy esclarecedor, y ahí nos llega la posibilidad de actuar como madre natura y "depurar" nuestros afectos y compañías, en la medida de lo posible, que la perfección sigue quedando en el terreno de lo utópico.
Entre las cosas que elijo en estos momentos es continuar esta blog, uno de los espacios donde mejor acompañada me siento, así que los espero.