martes, 18 de mayo de 2010

El Martí de Carlos Enríquez


Una de las evocaciones más hermosas, según mi criterio personal, hecha sobre la muerte de Martí la constituye este lienzo del pintor Carlos Enríquez, esa muerte que lo besa mientras cae me parece de una ternura exquisita, con las características propia de la obra de Enríquez, (sobre la que prometo alguna vez postear un añejo trabajo que conservo de mis años de estudiante de periodismo) la sensualidad y la muerte viajaban de la mano en su pincel y en esta ocasión en particular logran un encanto peculiar.
Sirvan estas pocas palabras y la foto de este hermoso lienzo como recordación de la caída en combate de Martí, ese cubano que aún tan amado y estudiado no acabamos de aprehender en su justa dimensión.Venga más de él a nosotros, es una urgencia de estos tiempos.

viernes, 7 de mayo de 2010

Orgullo de madre.


Anoche trabajé hasta pasadas las cuatro de la madrugada, hoy me desperté tarde y apenas alcancé a preparar la niña mayor para la escuela, India es muy quisquillosa y aplicada y aunque no me dijo nada decidí enviarle una nota de disculpa a su maestra para exonerarla de algún regaño por su excepcional llegada tarde que era mi total responsabilidad, ella me respondió con una nota que reproduzco aquí y que es sin duda el mejor regalo que puede recibir una madre en vísperas de la celebración de nuestro día...

"Aunque el error sea de India no había lugar para la riña, porque cuando se hacen tantas cosas buenas como ser responsable, estudiosa, disciplinada, obediente, cariñosa, solidaria...y te llenaría la hoja de cualidades positivas, un simple error no se ve.
Gracias por el papel, la postal y el regalo, te deseo a ti un bello día junto a tu familia y tus adoradas hijas.
Felicidades Diosmery"

La nota está escrita en una hoja de un cuaderno escolar, como ven no tiene grandilocuencia alguna, y sin embargo al leerla me ha emocionado hasta saltarme las lágrimas, solemos mirar a nuestros hijos con ojos benevolentes, pero que nuestra mirada coincida con otras es muy gratificante.
Puede parecer exagerada mi reacción, ante este reconocimiento de su conducta, pero no voy a negar, que me siento orgullosa de ella ¿puede acaso una madre pedir más?...





Mis dos princesas...



Dejo aquí este texto como regalo para todas aquellas que leen con frecuencia este blog, o para las que están sólo de paso, para las madres de los hijos de los hombres que estén por aquí y para todas aquellas que trajeron al mundo a los que hoy son mis lectores...

NIDOS DE MAGIA


Dicen algunos que las líneas de nuestras palmas muestran el futuro, tal vez por eso los recién nacidos permanecen la mayor parte del tiempo con su puño cerrado, para prolongar el enigmático encanto de lo desconocido, lo que está por llegar…
O tal vez sólo quieren retener un poco más cualquier retazo de mundo enredado entre los diminutos dedos, quizás sólo es una exteriorización de fuerza ante la incipiente vida, o un atisbo de vergüenza por la suciedad que albergan con empecinamiento…
Las manos de los hijos traen la exigencia de la higiene, el recordatorio constante de que crecen, con esas uñas tercas hasta la saciedad, y también son emisarias de las primeras muestras de correspondencia de afecto, el puño que se posa sobre el seno que lo alimenta, la manita abierta que busca insistente la cara de mamá.
No nos engañemos más de una vez la dejarán caer con fuerza eufórica sobre nuestras mejillas, o se aferrarán a los cabellos con tenacidad impensada, y lo olvidamos al instante porque la risa que les ilumina el rostro nos trunca la ira ante el ataque involuntario.
Son las manos que tomamos para guiarlos a dar sus primeros pasos, para iniciarlos en el dibujo, la escritura, las apretamos con fuerza para ayudarlos a soportar un dolor, ofreciéndoles la fe incondicional del amor.
Son las manos en las que cualquier nimia ofrenda se engrandece por quien la tributa, en ellas están las caricias más especiales y gratificantes, anidan la magia de la cura y la resurrección, de ellas esperamos el último adiós, el último abrazo…
No hacen falta llenas de regalos, se precisan manos preñadas perennemente de ternura, respeto y transparencia, manos entrecruzadas más allá de la presencia física, porque las une la comunión del espíritu, manos limpias y agradecidas que sostienen la impostergable voluntad de ser artífices de la felicidad de Mamá….

lunes, 3 de mayo de 2010

Para esperarte.


La señora que está en la foto cumple hoy 60 años de edad, por increíble que parezca las lágrimas de su rostro son de felicidad, la instantánea fue tomada unos meses atrás mientras escuchaba emocionada varias cartas escritas a su padre con motivo de su 90 cumpleaños, entre ellas estaba una mía y es que al no poder asistir al cumpleaños de mi abuelo tuve que contentarme con enviarle un mensaje.
Esa mujer es mi madre, además de un enorme parecido físico, heredé de ella la divisa de no preocuparse sino ocuparse, que los hijos se crían con cuidado, amor y comida, que son lo primero en la vida al margen de ambiciones profesionales.También me traigo el lastre de un temperamento colérico, habilidades culinarias...




Compartiendo con mi hermana preparativos domésticos.





Pero esa mujer si con algo ha ganado mi admiración ha sido por sus desvelos como hija, con serios problemas de salud no le queda tiempo para la autocompasión ante el desafío de mis abuelos ancianos...
También me legó un gusto por la alegría, los festejos familiares, la disciplina y el orden. Mami hoy apenas pude desearte un feliz cumpleaños por teléfono, cuando vengas a final de mes lo celebraremos acá, deseo que mis hijas puedan tomar una foto como la que preside este post cuando festejemos tus 90 mayos, que tengas la lucidez para gozar de una vejez en la cual retribuirte nuestro amor, que puedas ver crecer a tus bisnietos, que la vida te preserve con salud y energía para hacer de cada amanecer un motivo de alegría, que podamos estar mucho más tiempo juntas y que nos queden muchos más años por compartir, que te acompañen tus seres queridos, como ese hermano que te abraza y que se lleva las palmas, como el mejor tío.

Hace mucho que no estoy en familia para ninguna celebración, tampoco estaré este domingo cuando se festeje el día de las madres, otra vez me ahogaré de nostalgias, lloraré con las fotos que me traiga el correo y me reconfortaré con tu premisa de que prefieres tenernos lejos y felices, que cerca y desdichadas.
Un beso de las pinareñas que esperan ansiosas tu arribo. por esta vez esperarte es el mejor consuelo.