viernes, 19 de marzo de 2010

Cuba en la mirilla.


Para Joselu, porque pregunta lo que muchos quieren saber.


"Estoy muy preocupado por la situación en tu país. En la prensa aparecen noticias terribles sobre huelguistas de hambre que mueren y luego son acusados de delincuentes comunes, veo imágenes de las damas de blanco que son reprimidas por la policía o acosadas por grupos que las insultan. ¿Crees de verdad que estás recibiendo una información libre sobre lo que está pasando en tu propio país? Me recuerda tanto al final del franquismo que yo viví. También tenía sus fieles inquebrantables. Pero el mundo evoluciona. Y Cuba no tiene por qué se pobre. Tiene un potencial enorme, pero no puede haber un lenguaje que hable de traidores, contrarrevolucionaarios, gusanos, mercenarios a sueldo de Miami. Me gustaría que participaras en la encuesta que he colgado en mi blog. Cuba está perdiendo el tren del futuro, y no tiene por qué seguir siendo pobre ni abundante en jineteras. Te lo digo con todo el cariño del mundo. Espero que podamos abrir un diálogo. Un fuerte abrazo."

Responder a tu comentario no es algo que se pueda hacer en apenas unas cuantas palabras, así que nuevamente te dedico un post para ofrecerte mi punto de vista sobre la situación interna en Cuba.
No imaginas cuánto me preocupa la posición política internacional con respecto a estos eventos, pues no sería la primera vez que algún estado o un grupo de ellos se autotitulan "gendarmes de la democracia" y bajo ese escudo, se atribuyen el poder para intervenir en cualquier país y llevar en misiles, destrucción y muerte su ponderada "democracia".
La presión internacional no es un elemento nuevo en la realidad cubana, politizada en exceso como te he dicho en otras ocasiones, después de 50 años de bloqueo y un diferendo de igual edad nada debía de asombrarnos, pero la unipolaridad tiene sus excesos y ahora estamos en un pico.
No conocía nada de Orlando Zapata hasta su fallecimiento, pero si no fuese cierto todo su historial delictivo como preso común puedes estar seguro que se hubiesen apresurado en desmentir a las fuentes nacionales, ese sólo hecho es probatorio, de que realmente fue culpable de todos los cargos por los cuales fue procesado y enjuiciado, lamentablemente no es el único que después de estar tras las rejas, por otras razones, encuentra en la disidencia un asidero que podría hasta servirle para abandonar el país, pues los "presos políticos" tienen un trato preferencial para emigrar dado por la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en Cuba.
Aquí se ofreció un amplio reportaje donde la madre aparece agradeciendo las atenciones médicas para su hijo, incluso estaba disponible un riñón para un trasplante ¿cuántas buenas personas en el mundo con una hoja de conducta ciudadana intachable mueren por insuficiencia renal al año?. Ya sea por falta de recursos o por la imposibilidad de encontrar un donante compatible.
A mi juicio Zapata no debe haber sido un hombre muy inteligente, como parece serlo Fariñas, que armó todo un espectáculo y ahora permanece hospitalizado, con la suficiente energía para ofrecer declaraciones a la prensa, cuestionar la posición de otros gobiernos con respecto a la Revolución, pero nada ha vuelto decir de su disposición para incluirse como "mártir" de la disidencia... parece ser que Zapata fue lo que aquí solemos definir como carne de cañón.
En cuanto a los términos con los cuales se trata peyorativamente a la disidencia, sólo se les puede responsabilizar a ellos mismos, pues el pago desde los Estados Unidos, les resta toda credibilidad posible, ya una vez referí que justamente ese dinero de por medio es lo que me hace dudar de si realmente tienen un pensamiento político, es lamentable admitir que una remesa de 50 dólares te permite vivir más holgadamente que cualquier salario de profesional en Cuba, pero es así y aquí está la esencia de los problemas internos en la isla, la situación económica.
Si te dijera que no existe descontento popular mentiría, existe pero se sustenta en las carencias que hemos tenido que soportar por un tiempo muy prolongado y aquí si creo que no se pueden seguir postergando los necesarios cambios, en mi opinión hay que dejar un mayor espacio para la iniciativa particular, sin renunciar a la propiedad estatal sobre las grandes empresas, los recursos naturales y todos aquellos bienes que por su cuantía y peso en al vida de la nación deban de ser manejados centralizadamente, los mecanismos económicos actualmente vigentes son un verdadero lastre para la operatividad en la base de la infraestructura productiva, pero también es entendible que un país con pocos recursos y estrategias sociales equitativas debe concentrar sus riquezas, tal vez estas medidas si se hubiesen implementado una década atrás a mayor escala social y no tímidamente como se hizo, hoy sería otra la realidad cubana.
Me hablas sobre el libre acceso a la información, tener acceso a internet, me permite comparar, y te puedo asegurar que creo que como nunca antes la prensa nacional ha estado abierta, sobre la omisión de los disidentes en el diapasón informativo nacional, siempre se esgrime la excusa de no darles el espacio que otros hechos merecen, a la larga esto ha lastrado duramente la credebilidad de los medios nacionales, pero no voy a extenderme sobre el tema porque el periodista Fernando Ravsberg hizo un análisis sobre el tema en su blog Cartas desde Cuba de la BBC, que me parece es bastante explícito.También te recomiendo la entrada que aparece bajo el título El suicidio como arma política.
Como periodista te puedo asegurar que legislativamente nos asisten todos los derechos y libertades pero en la práctica no se ejecuta como deberíamos y aquí no sólo voy a responsabilizar a funcionarios y dirigentes, pues creo en una frase de George Orwell y que ahora cito de memoria que dice que la libertad de prensa se limita más por la cobardía intelectual que por la eficiencia de los censores.
He escrito sobre temas que más de uno me ha tildado de loca y hoy por hoy se leen cosas en los periódicos nacionales y se ven reportajes en los noticiarios que hacen asumir los nuevos tiempos de la prensa en el país.
Ni por asomo intentaría negarte que estamos permeados de triunfalismo y apología, que algunos creen que ser revolucionario es asentir, sin cuestionar, pero esa no es la verdadera posición que se espera de las personas que a la larga debemos sustentar este proyecto político y social, fieles inquebrantables a una dictadura, la del pueblo. No a figuras, slogans o consignas, no al miedo o la represión.
Las Damas de Blanco se insertan en el grupo de los pagados, casualmente hace unos pocos días conseguí una copia del documental que realizara hace unos años Oliver Stone, donde entrevista a una de estas señoras y contesta que vive de lo que le mandan de los Estados Unidos, porque su esposo era corresponsal del Nuevo Herald y aunque ahora no escribía seguía recibiendo su pago ¿?
Las cárceles cubanas, como las del resto del mundo están diseñadas para hacer que los reos sientan el rigor de la privación de libertad, y no me parece que una celda con cocina, teléfono y televisor personal sea justamente la idea de un penal.
Tienen acceso a teléfonos públicos, a televisores en espacios colectivos y un sistema de reeducación que les permite salir hasta graduados universitarios al concluir su sanción y creéme cuando te digo que sobre esto hablo con conocimiento de causa.
Comparto tu criterio que no tenemos por qué seguir siendo pobres, se necesitan soluciones económicas a tono con los nuevos tiempos,mejores salarios, un enfrentamiento más abierto y desprejuiciado a la corrupción, más espacio para el desarrollo de las iniciativas individuales que se reviertan en mejoras del nivel de vida, pero tampoco somos tan pobres como otros creen y sobre el tema hemos hablado en otras ocasiones.
Menos paternalismo, más eficiencia y eficacia, menos igualitarismo que oportunidades tenemos todos y quien no las aproveche no tenemos por qué tratarlos como minusválidos y ofrecerles dádivas para sumarlos.
Por otra parte algunas informaciones que no acaparan titulares hablan de presos que mueren en cárceles en Francia, los mismos integrantes de ETA, cada país se arroga el derecho de establecer sus leyes y sobre la base de las mismas juzgar a quienes las infrijan, si una mujer es apedreada por ser infiel en algunos sitios del Medio Oriente ¿por qué no hay cuestionamientos como los actuales a nuestra realidad?
Cuba es un tema con el que todos se sienten libres de opinar y ofrecer soluciones, "pobrecitos esos inútiles que tienen que ser defendidos por nosotros", hemos dado pruebas de poder cuidarnos solos, un poco de tranquilidad y respeto nos vendría bien para hacerlo mejor.
Espero satisfacer tus inquietudes, o al menos dejar claro mi punto de vista, me gusta el diálogo y sin dudas ya está abierto, hablar de Cuba es una de las cosas que más me apasiona, así que será un gusto seguir haciéndolo.
Un abrazo con el cariño de siempre.
PD: sigo leyendo tu blog pero no logro dejar comentarios, siempre me aparece ese "hermoso" cartel de blogger donde me dice que no ha podido procesar mi petición, después de una larga parrafada que se pierde en el ciber espacio, me desanimo.

martes, 9 de marzo de 2010

Lo que no es culpa del bloqueo


Florentino Brito, que no Ariza, fue el mayor de una prole de 11 hermanos, nacido a finales de la segunda década del siglo pasado, en el seno de una familia humilde, tuvo como muchos en aquellos tiempos en Cuba una infancia difícil, junto a su padre compartía las fuertes labores del fomento de una plantación de café.
De hombre no conocía otra manera de ganarse la vida que no fuera el laboreo de la tierra y fundó su propia familia al amparo de este trabajo, en la zona oriental de la isla, en las serranías de Buey Arriba en un lugar conocido como Brazo Buey. Cuando ya pasaba los 60 años tuvo que ser sometido a una riesgosa operación de columna vertebral y el médico recomendó abandonar el lomerío en aras de una mejor recuperación.
Tino, que así le decían todos se resistía a vivir en la ciudad, una sobrina le ofreció un área de su patio para edificar una casa en una zona rural en las llanuras aledañas al río más grande Cuba, el Cauto, y allí se fue a vivir, cuando llegó aquel patio inmenso apenas contaba con unas cuantas matas de ciruela, anón, mango, y como fauna una docena de gallinas.
En pocos meses había cercado un área de 14 metros de largo por 12 de ancho, y en esa reducida superficie creaba su huerto, cultivaba lechugas durante todo el año, en cualquier época bastaba entrar para contar con condimentos frescos para un sofrito: ajíes, cebollinos, ajo multiplicador, perejil, su desvelo permitió a la familia comer melocotones cosechados en su patio, ampliar el diapasón de frutas a su alcance y la posibilidad de un jugo natural para combatir los rigores del clima.
Uvas, tamarindo, guanábana, naranjas, limones, fruta bombas se disputaban el espacio en el patio; mientras el corral de aves había incrementado su población en cantidad y variedad, patos, guanajos, guineos se unieron a gallos y gallinas.
Los cerdos tenían su refugio al final del patio, ubicado justo sobre una barranca, donde era más fácil situar la trampa para desechos sólidos y que los líquidos corrieran hasta ser absorbidos, numerosas árboles repoblaron esa ladera como protección y sombra.
Trabajaba con un amigo también sexagenario que tenía más tierras y así garantizaban el maíz para el consumo de los animales, pero también recorría los matorrales cercanos recolectando frutos y hojas silvestres para completar su dieta.
No faltaban los huevos, la carne, las frutas, ni los condimentos y todo eso se lograba en una extensión que no excedía la rosa de tierra, en un tiempo en el cual no se hablaba ni de patios productivos, ni cultivos protegidos, ni nada similar.El movimiento de agricultura urbana y suburbana surgirían mucho después en Cuba.
He recordado mucho a este hombre en estos días ante la novedad de la que se ha hecho eco la prensa cubana sobre el empleo de la “cardona” (planta espinosa similar a un cactus) como cerca, fue esa siempre la que él usaba para proteger sus cultivos y franquear los lugares del patio que fueran más accesibles a furtivos saqueadores.
Una de las cosas que este señor cuestionaba en sus charlas de portal mientras inhalaba el tabaco de su cachimba era como las nuevas generaciones de campesinos se burlaban de los conocimientos que a ellos les hicieron fructificar la tierra, como la tenencia en cuenta de los ciclos de la luna y el empleo de todos los medios naturales posibles para no depender de productos como abonos y piensos.
Los cubanos no acabamos de aprender de una vez y por todas que somos un país pobre, que nuestra mayor fuente de riqueza está en la capacidad que seamos capaces de tener para aprovechar e implementar sistemas eficientes a partir de los recursos que existen internamente.
Nuestros antepasados más recientes lo hicieron, pero a fuerza de gigantismo y tecnología mucho polvo ha cubierto esas enseñanzas, es tiempo de sacudirlas pero al hacerlo no mostrar la presunción de quien no se había enterado que existía el agua tibia.
Les debemos, salvar la sabiduría sobre la cual sustentaron el desarrollo agrícola de una isla que era reconocida por ello, hoy hemos perdido hasta la capacidad de cumplir con los más elementales requerimientos productivos que no dependan de un jugoso financiamiento y por cierto que esto no es culpa del bloqueo.
Es culpa nuestra que parecemos eternos adolescentes atrás de nuevas exploraciones dejando camino por vereda, y quedando siempre para luego la sistematización y generalización de experiencias valederas o desvirtuándolas de modo tal que ni se parezcan a la idea primigenia.
Tino era un tío abuelo, mi madre la sobrina que ofreció el solar en su patio, pero mis padres jamás pensaron en toda la riqueza que ese señor trajo a nuestra casa, no por lo que produjo sobre nuestro olvidado patio, sino por todo lo que aprendimos de él, por el afecto imperecedero con el cual nos conquistó y sobre todas las cosas porque en su figura de hombre corpulento, enfermo, aprendimos a admirar como nunca antes el esfuerzo y la sencillez del campesino, de ese que no mira para el cielo a esperar que la lluvia caiga, del que se dobla sobre el surco, con la certeza de que en cualquier tiempo, su empeño y sudor la harán fructificar en mayor o menor cuantía.