Recorrer la finca El Pinar siempre fue un placer y no lo es menos a pesar de la ausencia de Don Alejandro Robaina, está en cada parte y no es sólo por las numerosas fotos o artículos que a cada instante evidencia el recuerdo y cariño de sus seguidores, sino la naturalidad con se evocan sus palabras, la constante referencia a él y en especial porque el esplendor de la vega parece acrecentarse con su bendición.
Hirochi, conocido como el Príncipe del Habano, fue el nieto escogido por él para hacerse cargo de las faenas productivas, en los últimos años de vida lo tuvo a su lado y de a poco le fue desentrañando misterios del preciado cultivo y todo indica que lo hizo de buena manera, porque junto al tabaco se multiplica la presencia de plantas ornamentales, frutales y maderables, de estos últimos fueron plantados 166, uno por cada año que la familia ha permanecido explotando esas tierras.
Como si temiese que lo declarasen un usurpador a cada explicación que ofrece sobre el modo de proceder suele anteponer: “abuelo decía…” y después saca desde esa sabiduría el argumento que sustenta su quehacer, conserva la exquisitez preciosista para cada detalle, “deben ser exactamente 5 gramos de semilla por cada 20 metros cuadrados de semillero... la siembra es mejor hacerla en la tarde para que el sereno de la noche y el rocío ayuden a que la postura fije…la tierra tiene que estar lista desde julio o agosto y así incorpore la materia vegetal,…”
No niega que pertenece a otra generación y si su abuelo siempre usó sombrero él prefiere las gorras que a su juicio son mejores dentro de la plantación para evitar daños a las hojas.
“Somos de tiempos diferentes y yo no quiero ser mi abuelo, no creo que nadie pueda ser como él, pero tengo conmigo todos los secretos que me contó y es un honor que me escogiera para ser continuador de una tradición que viene desde mis bisabuelos”
Se afana no sólo en seguir sus pasos sino en obtener mejores resultados productivos, justamente como la manera idónea para tributarle el mejor de los homenajes.
Son los Robaina una auténtica demostración de que el cultivo del tabaco es una actividad que se sustenta básicamente en la tradición familiar y sin importar el sexo de la descendencia parece que es una atracción irresistible, las dos hijas pequeñas de Hirochi, tal vez por curiosidad o por genuino interés desafiaron el implacable sol del mediodía para asistir al inicio de la siembra de la campaña 2011-2012 y hasta quisieron hacer su pequeño aporte.
Rigor en las normas técnicas, protección del suelo, empleo de métodos ecológicos y un seguimiento minucioso a cada paso, tanto en el tiempo como en el modo de hacerse, son legados de Robaina que rigen los derroteros de El Pinar, donde en cualquier parte se le puede recordar, pero el quehacer diario se encarga de mantenerlo vivo.
Esta es una página sobre la realidad cubana, vista con el prisma personal de una periodista, que conoce sus matices y tratará de ser un vínculo más entre esta isla y el mundo.
jueves, 13 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
Pare la nobleza corazón de león.
A veces la dimensión heroica crea una barrera que nosotros los comunes mortales nos sentimos lejos de ese hombre o mujer, sobredimensionado por la entereza de sus actos o palabras, el héroe se nos vuelve impalpable y lejano, admirable, digno de encomio e imitación pero sólo como un sueño lejano al que no podemos aspirar, hoy el René humano entró a mi casa y a la de millones de cubanos que vimos emocionados el abrazo del padre que no se sacia del hambre de sus hijas.
El hombre tierno para con su esposa, dichoso de esas pequeñas nimiedades que por 13 años le están vedadas, la cabeza de sus nenas sobre su pecho, o recostada en el hombro, compartir una canción, poder reír con alegría y no sólo para serenar a un ser querido, respirar el mismo aire en un espacio abierto fuera de miradas supervisoras.
Duele verlos juntos y pensar en tantos cuentos que quedaron por hacer, tantos juegos que no llegaron a suceder, tanto momento importante del que queda el amargo sabor de la ausencia y se ha podido salvar el amor, pero el tiempo no se recupera y las palabras sólo tejen imágenes, no merece ninguna familia en el mundo esa separación y ahora se prolonga.
La libertad de René González, es un incentivo en la lucha que él mismo se ha puesto como compromiso primero hasta el día de su muerte, y a la vez un puente fortalecido por la ternura del padre, el esposo y el hijo que ahora vemos más allá de fotografías y testimonios, en el tono de voz emocionado, la mirada límpida y la sonrisa franca que sostiene no sólo la entereza del héroe, sino la sencillez del hombre que se creció ante la adversidad, porque la nobleza de alma le parió coraje de león.
El hombre tierno para con su esposa, dichoso de esas pequeñas nimiedades que por 13 años le están vedadas, la cabeza de sus nenas sobre su pecho, o recostada en el hombro, compartir una canción, poder reír con alegría y no sólo para serenar a un ser querido, respirar el mismo aire en un espacio abierto fuera de miradas supervisoras.
Duele verlos juntos y pensar en tantos cuentos que quedaron por hacer, tantos juegos que no llegaron a suceder, tanto momento importante del que queda el amargo sabor de la ausencia y se ha podido salvar el amor, pero el tiempo no se recupera y las palabras sólo tejen imágenes, no merece ninguna familia en el mundo esa separación y ahora se prolonga.
La libertad de René González, es un incentivo en la lucha que él mismo se ha puesto como compromiso primero hasta el día de su muerte, y a la vez un puente fortalecido por la ternura del padre, el esposo y el hijo que ahora vemos más allá de fotografías y testimonios, en el tono de voz emocionado, la mirada límpida y la sonrisa franca que sostiene no sólo la entereza del héroe, sino la sencillez del hombre que se creció ante la adversidad, porque la nobleza de alma le parió coraje de león.
sábado, 8 de octubre de 2011
La Pañoleta.
Hoy nuestra pequeña recibió su pañoleta, el atributo que marca su ingreso a la Organización de Pioneros, un hecho simbólico a sus seis años, pero que deseaba como un escalón más en ese ascenso por la vida que la acerca a su sueño de ser grande,
fueron sus hermanas quienes anudaron el pañuelo azul alrededor de su cuello, y parece increíble porque a nuestro juicio hace sólo un instante hicimos lo mismo con ellas,
hoy adolescentes estudiantes de la enseñanza media, que sin embargo recuerdan la emoción de su momento y le tributaron a su hermana, la compañía, seguras de la importancia de este instante en la memoria…
Por millares se cuentan en toda Cuba los que recibieron la pañoleta, pero en cada casa fue La Pañoleta, la emoción de cada niño o niña que nos lleva con la alegría de su edad a festejar cada conquista, de ellos y nuestra, porque ninguna victoria mejor que la que nos llega en su sonrisa….
fueron sus hermanas quienes anudaron el pañuelo azul alrededor de su cuello, y parece increíble porque a nuestro juicio hace sólo un instante hicimos lo mismo con ellas,
hoy adolescentes estudiantes de la enseñanza media, que sin embargo recuerdan la emoción de su momento y le tributaron a su hermana, la compañía, seguras de la importancia de este instante en la memoria…
Por millares se cuentan en toda Cuba los que recibieron la pañoleta, pero en cada casa fue La Pañoleta, la emoción de cada niño o niña que nos lleva con la alegría de su edad a festejar cada conquista, de ellos y nuestra, porque ninguna victoria mejor que la que nos llega en su sonrisa….
miércoles, 5 de octubre de 2011
¡Y no basta!
[editar] BiografíaReseñar una efeméride puede ser un simple acto de recordación, un ejercicio de la memoria para rendir tributo a hechos del pasado pero los seis de octubre son mucho más que eso para cualquier cubano, y es que no sólo no podemos olvidar a quienes perdieron ese día la vida como víctimas de la barbarie de un acto terrorista, sino que debemos seguir levantando la voz para exigir justicia y que los autores de este hecho dejen de pavonearse impunemente.
Luto y dolor son pálidas palabras que no alcanzan a mostrar la pena de una nación que llora a sus hijos, la muerte como proceso natural es un hecho ante el cual sólo se logra la resignación, pero el asesinato premeditado, a sangre fría nada lo compensa y apenas lo mitiga poder juzgar a los responsables.
Ese tenue alivio aún no lo logramos los cubanos y esas 73 víctimas siguen desde las fotos que los devuelven eternamente jóvenes exigiendo la recordación de que la lucha no cesa, aunque pasen los años y sean otros distintos de quienes le conocieron los que abriguen la esperanza de hacer valer el derecho de la justicia.
Son miles las víctimas de esta isla, pero la cifra poco importa porque un solo hombre o mujer que sea herido del terrorismo de Estado, nos recuerda que el mundo actual sigue plagado de bárbaros que desprecian el derecho primigenio de cualquier especie: la vida.
Habrá vigilia, seguiremos mirando esas imágenes respaldadas por el símbolo hermoso de una bandera, que desde la soledad de su estrella pregona la soberanía.
Alto ha sido el precio pagado, vidas útiles truncas por la incomprensión, por la desmedida obstinación de terroristas como Posada Carriles que no aceptan su exclusión en una pequeña isla que se avergüenza de haberles dado cuna.
Serán por siempre los seis de octubre días luctuosos, fecha de congoja y dolor, pero serán también acicate para enfrentar a los que hacen del terrorismo no sólo un pretexto para saciar sus mentes enfermizas sino un modo de vida, por el momento sabemos que en algún instante del futuro los ciudadanos norteamericanos que han permanecido de brazos cruzados ante la indiferencia de su gobierno serán juzgados por su propia historia y es que no hay dudas de su culpabilidad, la Wikipedia resume así el perfil de Carriles:
“Ha sido acusado por los gobiernos de Cuba y de Venezuela de terrorista, debido a que estos gobiernos lo señalan como autor intelectual del atentado terrorista al vuelo aéreo 455 de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976. También fue el organizador de una serie de atentados con bombas contra hoteles de La Habana en 1997, hecho que reconoció públicamente al año siguiente en una entrevista publicada por el diario estadounidense The New York Times (julio de 1998). Fue miembro del Ejército de los Estados Unidos y funcionario policial de carrera en Venezuela, país donde personas arrestadas por él lo acusan de haber ordenado torturas y de haber asesinado personalmente a varios detenidos por razones políticas.
Fue miembro también de la llamada Operación 40, orquestada por la CIA, con el fin de realizar la frustrada invasión contrarrevolucionaria en Bahía de Cochinos, en 1961.”
Increíble que en pleno siglo XXI esta síntesis no baste para hacer justicia.
Luto y dolor son pálidas palabras que no alcanzan a mostrar la pena de una nación que llora a sus hijos, la muerte como proceso natural es un hecho ante el cual sólo se logra la resignación, pero el asesinato premeditado, a sangre fría nada lo compensa y apenas lo mitiga poder juzgar a los responsables.
Ese tenue alivio aún no lo logramos los cubanos y esas 73 víctimas siguen desde las fotos que los devuelven eternamente jóvenes exigiendo la recordación de que la lucha no cesa, aunque pasen los años y sean otros distintos de quienes le conocieron los que abriguen la esperanza de hacer valer el derecho de la justicia.
Son miles las víctimas de esta isla, pero la cifra poco importa porque un solo hombre o mujer que sea herido del terrorismo de Estado, nos recuerda que el mundo actual sigue plagado de bárbaros que desprecian el derecho primigenio de cualquier especie: la vida.
Habrá vigilia, seguiremos mirando esas imágenes respaldadas por el símbolo hermoso de una bandera, que desde la soledad de su estrella pregona la soberanía.
Alto ha sido el precio pagado, vidas útiles truncas por la incomprensión, por la desmedida obstinación de terroristas como Posada Carriles que no aceptan su exclusión en una pequeña isla que se avergüenza de haberles dado cuna.
Serán por siempre los seis de octubre días luctuosos, fecha de congoja y dolor, pero serán también acicate para enfrentar a los que hacen del terrorismo no sólo un pretexto para saciar sus mentes enfermizas sino un modo de vida, por el momento sabemos que en algún instante del futuro los ciudadanos norteamericanos que han permanecido de brazos cruzados ante la indiferencia de su gobierno serán juzgados por su propia historia y es que no hay dudas de su culpabilidad, la Wikipedia resume así el perfil de Carriles:
“Ha sido acusado por los gobiernos de Cuba y de Venezuela de terrorista, debido a que estos gobiernos lo señalan como autor intelectual del atentado terrorista al vuelo aéreo 455 de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976. También fue el organizador de una serie de atentados con bombas contra hoteles de La Habana en 1997, hecho que reconoció públicamente al año siguiente en una entrevista publicada por el diario estadounidense The New York Times (julio de 1998). Fue miembro del Ejército de los Estados Unidos y funcionario policial de carrera en Venezuela, país donde personas arrestadas por él lo acusan de haber ordenado torturas y de haber asesinado personalmente a varios detenidos por razones políticas.
Fue miembro también de la llamada Operación 40, orquestada por la CIA, con el fin de realizar la frustrada invasión contrarrevolucionaria en Bahía de Cochinos, en 1961.”
Increíble que en pleno siglo XXI esta síntesis no baste para hacer justicia.
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