Desde el pasado día 8 vengo siguiendo un post publicado por Joselu referente a una campaña de publicidad que pregona slogans sobre la existencia o no de Dios, en la red hay otras informaciones que abordan la polémica suscitada por estas publicidades, si la entrada es fantástica por sí misma el debate creado a su alrededor es aún mejor, más de medio centenar de opiniones vertidas a tal efecto sazonan el texto.
La primera vez que llegué tuve dificultades para publicar mi opinión y después he preferido permanecer en la sombra disfrutando de ese diálogo, pero la FE es uno de los conceptos a los que regreso una y otra vez en mi vida.
No me gusta Dios, al menos entendido como ese ser omnipotente, omnipresente que todo lo ve, todo lo sabe y todo lo puede, estoy más predispuesta a ver aterrizar un dragón alado en mi azotea, que a tener una experiencia confirmatoria de esa Divinidad, prefiero la idea mística de hadas, duendes, elfos, espíritus...
Aún así, si le confiero el beneficio de la duda, incluso el de la aceptación tengo el problema de que posee uno de los mayores defectos que conozco: es un mal padre, porque le concedemos a nuestros hijos la libertad de acción ¿pero si equivocan el camino y tuviésemos poderes ilimitados que haríamos con ellos?.
El otro problema que se me presenta con ese Señor es que no entiendo como si somos hechos a su imagen y semejanza el género humano acumula tantos defectos, ¿qué hay con los asesinos, pederastas, violadores, ladrones, infieles, proxenetas, explotadores, traficantes... ellos están excluidos del género humano? ¿Hoy peco mañana me confieso una par de rezos y estoy exonerada? esa cuenta no me parece justa.
Si fuese a creer en algo sobre natural sería politeísta me agrada el panteón Griego y sus versiones, dioses con defectos y virtudes, incluso soy más propensa a aceptar las crueldades de las deidades de las culturas amerindias, pero ese todo en uno, no acaba de resultarme creíble.
Una amiga católica apostólica y romana como ella misma se enuncia, admite sin pelos en la lengua que la Iglesia Católica es la institución más dialéctica que existe supo llevar a Dios de un trono que estaba en el cielo a la inconsistencia y la NADA.
Mis criterios no tienen la voluntad de cuestionar las creencias de otros pues creo en la fe como sustento de vida, es preciso que creamos en algo para poder sostener en esa fuerza la esperanza, cada quién escoge a qué o en quién deposita su energía, de qué fuente va a nutrir sus fuerzas para el acto transitorio y efímero de la vida, y si Dios le vale, pues adelante.
Me gusta Dios como recurso lingüístico, y más de una vez lo quito de mis textos aunque reconozco "sonaría bien", si alguna vez se me va, no crean que es un acto de hipocresía o resultado de una conversión, (ofrezco mis disculpas pero no creo en la fe de los conversos)
Si Dios existe y es tan bueno como se dice, tan poderoso como lo pintan, es el tipo más ineficiente que conozco, porque este mundo necesita de gente buena que con poderes ilimitados ponga orden en este planeta, no me valen las profecías de armagedon y holocausto, el que es bueno porque sí, obra bien y no se aguanta.
Con Dios o sin Dios yo quiero un mundo mejor donde no haga falta pregonar teorías o ideologías, donde se viva sobre la base del derecho, el respeto y la paz, un mundo sin niños masacrados en guerras, muertos de hambre ante el abandono de los poderosos o tratados como mercancía de recambio de piezas de repuesto o satisfacción sexual, con Dios o sin él, es preciso que los hombres entendamos que estamos aquí para hacer nuestro destino, que cada día cuenta, cada palabra pesa, cada gesto es definitivo y no hay regresión, con Dios o sin él, pongo mi Fe en los mortales y ofrezco mis manos, mi fuerza, mi espíritu, mi cuerpo y mi voluntad para hacer un canto por la justicia y el amor, no roguemos nos concedan lo que nosotros mismos podemos hacer, con Dios o sin él ¿cuál es la diferencia?