domingo, 7 de septiembre de 2008

Peligroso récord

Podría hacerme eco de campañas medioambientalistas y repetir una y otra vez, que la naturaleza nos devolverá con furia cada golpe asestado a ella, no importa si es tala indiscriminada, emisión de gases o explotación desmedida de sus recursos, no tiene más alternativa que devolver el estacazo, pero ya va siendo un poco tarde para el discurso…¡de qué manera lo está haciendo!. Apenas hace una semana un huracán categoría 4 Gustav, azotó el Occidente cubano y ya estamos preparándonos para que el Oriente de la isla, reciba un golpe similar, en esta ocasión el pronóstico es aterrador, este fenómeno puede permanecer entre 48 y 72horas sobre nuestro territorio nacional. Y según el más popular de los meteorólogos cubanos, el Doctor José Rubiera, es un nuevo récord en menos de 8 días el paso por nuestro país de dos huracanes categoría 4, pero nosotros no queríamos el honor de instaurar tan peligrosa marca. Después de ver las imágenes desoladoras dejadas por Gustav, es espantoso sólo imaginar ese cuadro extendido a lo largo de todo el país y me pregunto ¿acaso alguno de los centenares de fallecidos en Haití o Jamaica es responsable de agredir al clima más allá de tratar de quitarle a la Tierra lo mínimo para sobrevivir? Porque en estos desastres no son los poderosos los que resultan víctimas. Una vez más los débiles expían las culpas de los fuertes… Mi isla, nuestra isla, está en la línea roja de peligro, los rostros de quienes perdieron viviendas y bienes conservan esa huella de dolor evidente, a pesar de la ayuda, de la confianza, de los recursos que ya se distribuyen, es duro en apenas horas o minutos ver esfumarse lo logrado en un vida, sea mucho o poco es la riqueza de la familia. Ike llegará en pocas horas, me preocupa mi familia, poseen casas capaces de resistir el embate, pero nadie sabe hasta que un fenómeno de esto pasa la forma exacta en que se presentará el peligro. Sé que en horas veré imágenes impactantes de mi querido Holguín, abrigo la esperanza de que no haya víctimas humanas y sabremos desde los escombros y lo que quede en pie volver a erguirnos, siempre y cuando preservemos la mayor riqueza: LA VIDA. Un poco de buena suerte nos vendría bien, que se debilite IKE, que sus vientos no se ensañen en el tendido eléctrico y telefónico, que las aguas colmen nuestras presas sin rebasar los cauces de los ríos… pero creo que estoy pidiendo casi epilogo de cuento de hadas, de todas formas en medio de todo lo caído hay algo que me ha producido un gran regocijo, son esas posturas de col, que quedaron intactas en el cantero de un hidropónico pinareño, se me antoja que esas pequeñas hojas verdes, son la esperanza de continuar…

Nota: Tengo dificultades para subir fotos, trataré de resolverlas para poder mostrar imágenes de la destrucción que provocó Gustav,y de la esperanza que germina entre piedras

1 comentario:

María José dijo...

Vi las noticias y quede muy impactada.....aca en Chile no tenemos esos desastres...pero si tenemos terremotos y se lo implacable que es la naturaleza al momento de llamarnos la atención....

Espero de todo corazón que el Huracán que se les acerca no provoque muertes y mucho daño...sinceramente lo digo.


Un abrazo,

María José