jueves, 23 de julio de 2009

El niño de dos generaciones.

Cuando era niña, esperaba que mami se levantara a hacer el café y corría para la cama de mis padres, ahí me esperaba "mi niño", no sé exactamente cuando comencé o terminé este juego de roles con papi, pero es una de las cosas que pervive en mi memoria como algo común a toda mi infancia.
Ahora lo veo ser de nuevo un niño obediente y me reconforta y alegra infinitamente que mis hijas hayan tenido el privilegio de un abuelo así, la estancia de papi con nosotros es un inyección de buena energía...

Había anunciado la llegada de mi padre pero no comenté su arribo, ya lleva 15 días con nosotros, y desde que llegó tiene adherida a la piel a María Fernanda, a ratos le cuelga India Alejandra, creo que voy a sacarle pasaje para anticipar su regreso, no sé si "resista"...
Para mi es la calma y la seguridad, esa certeza de una retaguardia, la posibilidad de planificar y sobre todo una compañía insustituible, es todo lo que dije antes y mucho más...estas son mis reales vacaciones y trato de disfrutarlas al máximo...por la foto pueden concluir que no soy la única...

7 comentarios:

En Vida Real dijo...

Eres buena haciendo descripciones y vuelvo y siento tus emociones de madre y mujer.

Carlos M. Perez dijo...

Que bueno esta eso!!! lo unico que si Maria Fernanda e India Alejandra siguen con ese ritmo, corre4s el riesgo de que Don Molina se vaya en una sola carrera hasta Holguin. La foto es fabulosa.

Yolanda Molina Pérez dijo...

Gracias Rogelio, saludos...

Carlos no sé si conoces el cuento de tócame Roque, mamá Roque me está tocando, porque realmente yo lo oí por primera vez en Pinar, pero es la relación perfecta, a él le fascina la preferencia, sentirse el centro de la atención de las dos, y yo estoy al ver de qué manera logro recuperar mi papel de mamá...y no voy a hablar de las cosas consentidas y que normalmente son prohibidas, porque no habría modo de descongestionar la red... lo disfrutaremos los días que "nos toca", que después del 20 de agosto lo devuelvo a mi hermana, un abrazo

Carlos M. Perez dijo...

No conozco esa historia de tocame Roque, pero si se que Don Molina se ve feliz, te creo que disfruta ser el centro de atencion de tus hijas y tuyo, por supuesto.

Yolanda Molina Pérez dijo...

Carlos en síntesis, la historia de tócame Roque es una joven casquivana, que le pedía a Roque que la tocara, pero ella además quería que él fuera atrapado en el acto y después de pedirlo lo denunciaba con su madre, te puedes iamginar que se ajusta a muchas circunstancias y esta es una de ellas, mi padre dice que ella es incansable, pero él no la deja tampoco descansar, por ser la más pequeña se lleva las palmas, pero también fue así con India, que vivíamos juntos en aquel entonces, lo maravilloso con la Fer, es que se ven dos o tres veces al año y no hay ni un minuto de extrañamiento o reconocimiento, para ser franca eso me envanece, porque es el vínculo afectivo que he logrado formar en mis hijas por su familia materna, la mía, a despecho de miles de kilómetros, de la imposibilidad de viajar con frecuencia, de poder hablar sin limitaciones por teléfono u otros acercamientos, en fin, que he vencido la distancia y espero que de adultas sientan ese vínculo filial que me parece indispensable para la vida...
Gracias por ponerme al día, y como no logro dejar comentarios en tu blog, te digo aquí que he experimentado ese gozo del encuentro en la red, muchos perdidos han vuelto al redil y complace renovar afectos que permanecían intactos en la memoria, con la posibilidad infinita de enriquecerlos, te cuento entre quienes he recuperado, un abrazo con nostalgias de los años universatarios...

Aime dijo...

Un besote grande para el abuelo, desde Santiago.
Oye, c... !no cambia!
me lo imagino esperando por tus frijoles.
Disculpa por leer tan tarde tu blog, pero te confieso q me estoy perdiendo algo maravilloso.
JAJAJAJA, YA ME PUSE A PENSAR EN AQUEL ESCALAFON, jajajajaj
La SosaPompa

Yolanda Molina Pérez dijo...

Mi padre es una de las pocas personas que no he visto cambiar con el paso de los años, unas arrugas de más, unos pelos de menos, pero desde que tengo uso de razón recuerdo siempre ese misma manera de ser, las mismas preferencias, prioridades, y esa capacidad de conquistar a su prole justamente por la dedicación, en estos días mi hermana y yo "guerreamos" su presencia para el fin de año, creo que esta la gané...
En cuanto al escalafón supongo que me creerás cuando te diga que soy la detractora número 1 de los dichosos sistemas de evaluación integral, se estudia para aprender, no para ser "participativo", detesto esa obligatoriedad que llega hasta en tener que asisitir a fiestas, porque sino estás fuera del grupo, yo no quiero hacer amigos, esos los hago cuando y donde los encuentre, pero en fin creo que eso merecería un post... me alegra que estés por aquí, un beso a la Francisca...