miércoles, 15 de septiembre de 2010

¡Se acabó el socialismo en Cuba!


No es poco lo que ya se ha publicado sobre el reordenamiento económico que se avecina en Cuba, esencialmente las informaciones se vuelcan a reflejar el aspecto de las reducciones de plantilla, pasando por alto otros aspectos como la búsqueda del incremento de la productividad, la eficiencia y eficacia de cada obrero desde su puesto.
Una vez más resulta mucho más fácil crear una aureola de caos y fin que centrarse en la verdadera naturaleza del proceso, negar que las restricciones de puestos de trabajo tendrán un gran impacto social sería inútil, como también lo es atizar el fuego.
En otras ocasiones he dicho en este mismo espacio que Cuba necesita cambios económicos y que una apertura para la iniciativa privada solucionaría muchos de los problemas que hoy atañen a nuestra sociedad, especialmente en la esfera de la prestación de servicios, haciendo la salvedad de salud y educación , porque no creo que nadie dentro de esta isla esté preparado para asumir que estos dos sectores sean privatizados y menos cuando por 50 años se les ha considerado los pilares básicos de este proyecto social.
De ellos también he expresado mi criterio de todo lo que deben de mejorar en calidad, y espero que como parte del entramado del país se beneficien de todo este proceso.
Perder el empleo no es una agradable noticia para nadie, crea incertidumbre y miedo, aún cuando los salarios no cubran todas las necesidades, aportan una seguridad, a la que ya estamos acostumbrados, cada cambio genera dudas y contradicciones, pero en lo personal espero que demos como nación un salto cuantitativo y cualitativo en cuanto a consolidación de las estructuras productivas.
Tampoco se trata de mandar a la gente para la calle, sino de generar empleos de mayor impacto y alcance social, las soluciones deberán de implementarse desde la base, de acuerdo a las cracterísticas y potencialidades de cada comunidad encontrar la mejor manera de que sus hombres y mujeres puedan ser útiles.
Es cierto que este proceso estará carente del paternalismo de otros similares por los que ya hemos transitado, pero es tiempo de deshacernos de ese lastre que ha traído más perjuicio que beneficio, habrá quienes no estén de acuerdo con su reubicación laboral, ahí queda el espacio para todas las actividades que se incrementan dentro del cuentapropismo, nombre con el cual se designa en Cuba la actividad económica privada, varias de las regulaciones que frenaban esta manifestación serán modificadas y en consonancia habrá mayores espacios para la inventiva personal.
Habrá que aprender a controlar nuestra economía doméstica, los que opten por montar su propia vía de sustento, tendrán que aprender a lidiar con las leyes tributarias, algo que se implementó a mediados de la década del 90, y que sin emabargo la mayoría de los cubanos son ignorantes en cuanto a su funcionamiento por no existir impuesto sobre el salario.
De una vez y por todas se acabarán muchas de las cosas a las que hemos estado acostumbrados, como que nadie en Cuba queda desempleado, pero trabajarán en el sector estatal, los idóneos, aquellos que puedan ofrecer los mejores resultados.
El proceso ya comenzó con el debate en los colectivos laborales, la polémica es intensa, la comprensión y entendimiento están lejos de la unanimidad, pero la diversidad de criterios y las contradicciones han sido siempre fuentes de desarrollo, así que no creo que esta vez deba de constituir una excepción.
Miles de cubanos perderán su puesto de trabajo habitual, pero no quedarán en las calles a merced del destino, nuevas opciones se abren ante nuestros ojos, si pretendemos enfrentarlas con pesimismo, seguiremos atados a la noria de una economía que pide a gritos cambios y que en no pocos espacios de debates populares promovidos en los últimos años han sido reiterados una y otra vez.
Se precisa acabar con las gratuidades y subsidios que dejan saldos negativos, en los números globales, esto deberá beneficiar el tránsito hacia las formas de pago más objetivas.
El llamado es a realizar el procedimiento de la manera adecuada, con transparencia y siempre sobre la base de que no es el camino hacia el desamparo, sino hacia la modificación de estilos de vida.
Recuperar la productividad de la esfera económica es algo en lo que se debió trabajar hace mucho y con gran intensidad, esperemos que no sea demasiado tarde para que asimilemos el cambio y seamos capaces de restaurar el respeto por el trabajo como la verdadera fuente de riqueza de un país, donde el talento de los profesionales, puede aún revertir la situación.
Tal vez este sea el paso definitivo que nos lleve hacia el anhelo de contar con una sola moneda, ese es el gran salto que todos esperamos.
Podemos cuestionar el proceso, el momento en el que se realiza, la manera de implementarlo, pero que es una necesidad, no parece que tenga discusión.
Podrán colgarse grandes tiulares donde se anuncien las cifras de reubicados o excedentes, los vaticinios del fin del socialismo e ir incluso un poco más allá, sólo el tiempo pondrá las cosas en su justo lugar, y toda modificación necesita su propio acomodamiento, no creo que vaya Cuba camino al capitalismo, sino a la capitalización de sus riquezas, será muy doloroso si tengo que admitir algún día que hoy estoy equivocada, cruzo los dedos y que no nos falle la fuerza, para que la voluntad de mejorar nuestras vidas halle un buen cauce. Y que sigamos siendo socialistas.

9 comentarios:

Animal de Fondo dijo...

Querida Yolanda:
No cabe duda de que Cuba puede aumentar su productividad inmensamente y con no demasiado esfuerzo, creo yo. Bastaría con que esa "desgana" que tantas veces hemos comentado de una manera u otra desapareciera.
De lo que estoy también seguro es de que nadie querrá que los modos de trabajo se parezcan a los del capitalismo donde mucha gente vive para trabajar toda su vida, que casi se queda reducida a eso.
Y en uno y otro sistema, me parece crucial que cada uno se pare a determinar qué bienes materiales precisan de todo nuestro esfuerzo y dónde está la línea que separa lo necesario de lo que no vale la pena.
Lo que sí vale la pena, en un contexto y en el otro, es vivir con los demás y disfrutar de la maravillosa amistad y del maravilloso amor que la vida nos ofrece gratis.
Un abrazo muy fuerte.

Joselu dijo...

Llegan noticias de Cuba pero no tan candentes como las que tú nos transmites en este post. El cambio se ha iniciado o se está iniciando. China formalmente es un país socialista pero con un modo de producción capitalista, y su desarrollo es imparable. El tiempo es algo que no se puede detener, aunque me gustaría poder visitar algún día una Cuba socialista, pero Cuba no puede ser únicamente para disfrute de los turistas. Cuba ha de encontrar su camino de abrirse al mundo, al presente y a mejorar su productividad y nivel de vida. Suerte y fortuna con esas reformas.

Yolanda Molina Pérez dijo...

Francisco, otras veces al hablar de la "desgana" he comentado que el origen de esta, radica esencialmente en que los salarios no representan un incentivo real, a pesar de todos los aumentos hechos y modificaciones de las políticas salariales, para vincular los salarios a resultados productivos, no se ha encontrado el camino real, acabar con excedentes de fuerza de trabajo, que sólo justifican la improductividad puede ser una manera de llenar los cuerpos de ganas, y recuperar el amor al trabajo, desde una perspectiva pragmática, lo quiero porque obtengo de él lo que necesito y si amor tal vez no es el mejor vocablo, pues cualquier otro, que se ajuste y exprese esa relación.
Popular en Cuba es la frase, "ellos se hacen los que me pagan, yo me hago el que trabajo"· ahí se resume en gran medida lo que hoy sucede en la sociedad cubana, y la tenencia en desmedida es mala, pero tener es una urgencia, y mucho se sufre cuando no es posible.
Los cubanos hemos tenido poco en los últimos tiempos y ese es el mejor caldo de cultivo para un consumismo desmedido, no pocas veces me sorprendo al escuchar alguna mujer lamentarse de que esa noche en casa no sabe que va a cocinar, pero su lamento lo acompaña con gestos de sus manos engarzadas en uñas acrílicas (que aquí cuestan 6 cuc, o sea 150 cup) sólo ponerlas, rellenarlas cada 15 o 21 días la mitad de esa cifra.
La cara la lleva cubierta de buen maquillaje, también caro, irradia no un aroma de colonia, sino de perfume y su cuerpo lo cubre con las "últimas tendencias" o al menos dentro de fronteras.
Esa es la "pobreza" que muchas veces es tan complicado explicar, no creo que se establezcan en Cuba relaciones laborales ni productivas al estilo capitalista, pero si quieres saber mi criterio (y voy a dejar libre el SADE que todos llevamos dentro)hace falta mano dura y no un poco, que cada quién sienta sobre sí, el trabajo no como una formalidad, sino una responsabilidad y compromiso, sino con la sociedad, al menos consigo mismo, para no padecer de males mayores.
No puede ser que el vago viva igual o mejor que quien trabaja, también es tiempo de premiar a los profesionales y esto será más complicado porque la falta de exigencia de los últimos años en el sistema de educación va a ser una de los entuertos más resistentes a deshacerse.
Y si el amor y la amistad son gratis, es duro decir, que acá ya son muchos los que lo dan sí y sólo sí pueden obtener algo a cambio, siguen siendo minoría, pero no pocas veces han logrado que su imagen sea la que domine el panorama.
Espero que hayas tenido unas felices vacaciones. Un abrazo.

Yolanda Molina Pérez dijo...

Joselu, no sé por què te parece candente el post, pues ya he visto en la red muchas cosas más alarmistas, donde se habla de este proceso, que implicará sin duda grandes transformaiones, no sólo económicas, sino sociales y con un amplio impacto en el contexto político, después de 50 años, es un giro que no se hará bruscamente, sino de forma paulatina y se considera que al menos dos o tres años sea el tiempo en que se terminen de optimizar de forma total todas las plantillas.
Del modelo chino me asusta y no poco las abismales diferencias entre una y otra región en materia de desarrollo aunque claro Cuba, es sólo una gota de su extensión, de cualquier forma quiero creer que no estemos copiando nada, que se están buscando maneras propias y no compararnos, ni con este, ni con el otro, sino una fructífera búsqueda que nos permita quedar mejor con lo hecho en casa.
Cuba no sólo es disfrutada por los turistas, porque 11 millones y... de personas que vivimos aquí no somos autómatas programados, padecemos, estamos inconformes con un montón de cosas, pero otras tantas nos permiten disfrutar y reírnos, e incluso de esas más molestas somos capaces de reirnos de muy buena gana.
Gracias por tus deseos de suerte y fortuna, creo en la energía positiva, y mucha de esa nos ayudaría a encontrarnos en mejor situación.
Un abrazo

Yoel Rivero Marín dijo...

Dos temas me preocupan al respecto de este proceso:
1- Cuba no tiene en estos momentos creada a pequeña escala la infraestructura para asimilar y estimular esta pequeña empresa del trabajo por cuenta propia.
2- No existe la posición en estos momentos de estimular el florecimiento de esta pequeña empresa del trabajo por cuenta propia. Teniendo en cuenta que no sólo es valido abrir, sino tener el camino sólido para entrar por esa puerta.
Por lo demás no creo que sea un pecado socialista perfeccionar su economía con todas las formulas posibles, pues lo que distingue el sistema es el beneficio social que aporta a un pueblo. Es ahí donde no debemos confundirnos

Yolanda Molina Pérez dijo...

Yoel una red comercial que tenga a su cargo los abastecimientos mayoristas para una apertura total hacia el cuentapropismo parece algo impostergable, así como la concesión de créditos, y el adiestramiento en los principios mínimos de contabilidad para aquellos que lo requieran, no por gusto el oficio de tenedor de libros se encuentra entre aquellas que se pueden ejercer de modo independiente, resulta elemental la creación de esta base, digo yo, que no soy economista ni mucho menos.
Por lo demás cualquier fórmula que abra las puertas a la prosperidad, o al menos a esa posibilidad vale la pena cruzarla, y pienso a escala social, confío en que el ingenio del cubano, del que tantas evidencias hemos dado, florecerá con este nuevo campo, recuerdo los finales de los 90, cuando se instaló el cuentapropismo en Cuba, hubo una primera etapa muy fructífera, la mayoría de estos sitios desaparecieron no por irrentables, sino por cambios de conductas y políticas de tolerancia, espero que ese error no se repita, saludos.

Lola dijo...

Llegareis hasta donde querais llegar los cubanos pero no cabe duda que será un camino dificil y lleno de contratiempos. Aun así, con gente como tu, Cuba llegará muy lejos sin perder su identidad. Que así sea. Un abrazo Lola

Yolanda Molina Pérez dijo...

Gracias Lola, un abrazo.

Un Cubano dijo...

No creo en esa mezcla de ideologias, capitalismo por un lado y socialismo por el otro...
El capitalismo salvaje es duro e inhumano a veces pero es el que desarrolla economicamente a un pais, desafortunadamente es asi, el socialismo y el comunismo son utopias inventadas para mantenerse en el poder de por vida, como "su comandante" y otros tiranos de izquierda, pero esa mezcla NO FUNCIONA.
Esta determinacion tomada por sus lideres no es mas que la unica via de escape que tiene como consecuencia de medio siglo de atropellos a los derechos individuales y las libertades ciudadanas "confiscadas" al pobre pueblo cubano.
Antes no necesitaban tomar esta medida porque contaban con el rio de ayuda del "campo socialista" y al parecer Venezuela no puede sustituirlo y seguir alimentando a una sociedad parasitaria como la de Cuba.
Eso es todo, no "le des mas cabeza al asunto"...
Respetuosamente,

uncubanolibre.