miércoles, 5 de octubre de 2011

¡Y no basta!

[editar] Biografía
Reseñar una efeméride puede ser un simple acto de recordación, un ejercicio de la memoria para rendir tributo a hechos del pasado pero los seis de octubre son mucho más que eso para cualquier cubano, y es que no sólo no podemos olvidar a quienes perdieron ese día la vida como víctimas de la barbarie de un acto terrorista, sino que debemos seguir levantando la voz para exigir justicia y que los autores de este hecho dejen de pavonearse impunemente.
Luto y dolor son pálidas palabras que no alcanzan a mostrar la pena de una nación que llora a sus hijos, la muerte como proceso natural es un hecho ante el cual sólo se logra la resignación, pero el asesinato premeditado, a sangre fría nada lo compensa y apenas lo mitiga poder juzgar a los responsables.
Ese tenue alivio aún no lo logramos los cubanos y esas 73 víctimas siguen desde las fotos que los devuelven eternamente jóvenes exigiendo la recordación de que la lucha no cesa, aunque pasen los años y sean otros distintos de quienes le conocieron los que abriguen la esperanza de hacer valer el derecho de la justicia.
Son miles las víctimas de esta isla, pero la cifra poco importa porque un solo hombre o mujer que sea herido del terrorismo de Estado, nos recuerda que el mundo actual sigue plagado de bárbaros que desprecian el derecho primigenio de cualquier especie: la vida.
Habrá vigilia, seguiremos mirando esas imágenes respaldadas por el símbolo hermoso de una bandera, que desde la soledad de su estrella pregona la soberanía.
Alto ha sido el precio pagado, vidas útiles truncas por la incomprensión, por la desmedida obstinación de terroristas como Posada Carriles que no aceptan su exclusión en una pequeña isla que se avergüenza de haberles dado cuna.
Serán por siempre los seis de octubre días luctuosos, fecha de congoja y dolor, pero serán también acicate para enfrentar a los que hacen del terrorismo no sólo un pretexto para saciar sus mentes enfermizas sino un modo de vida, por el momento sabemos que en algún instante del futuro los ciudadanos norteamericanos que han permanecido de brazos cruzados ante la indiferencia de su gobierno serán juzgados por su propia historia y es que no hay dudas de su culpabilidad, la Wikipedia resume así el perfil de Carriles:
“Ha sido acusado por los gobiernos de Cuba y de Venezuela de terrorista, debido a que estos gobiernos lo señalan como autor intelectual del atentado terrorista al vuelo aéreo 455 de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976. También fue el organizador de una serie de atentados con bombas contra hoteles de La Habana en 1997, hecho que reconoció públicamente al año siguiente en una entrevista publicada por el diario estadounidense The New York Times (julio de 1998). Fue miembro del Ejército de los Estados Unidos y funcionario policial de carrera en Venezuela, país donde personas arrestadas por él lo acusan de haber ordenado torturas y de haber asesinado personalmente a varios detenidos por razones políticas.
Fue miembro también de la llamada Operación 40, orquestada por la CIA, con el fin de realizar la frustrada invasión contrarrevolucionaria en Bahía de Cochinos, en 1961.”
Increíble que en pleno siglo XXI esta síntesis no baste para hacer justicia.