miércoles, 18 de agosto de 2010

En nombre de la paz



Mi esposo y yo somos miembros de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales (ACCS), es una organización no gubernamental, sin fines de lucro,en la cual nos agrupamos profesionales de la comunicación, fundamentalmente propagandistas, publicistas, diseñadores, relacionistas públicos... en fin.
Ambos compartimos el sentir, de que hay mucho talento creativo agrupado en la misma y que no se utiliza al máximo en función del desarrollo económico y social del país, así que hace dos días cuando recibimos un mensaje en el cual se nos pedía, desde los distintos soportes y tecnologías sumarnos a la campaña por la paz,nos agradó la idea de hacer nuestro aporte.
No creemos que después de tantos seamos nosotros quienes logremos el milagro, pero tampoco queremos optar por el silencio, porque a fin de cuentas también tenemos nuestras razones para querer vivir en paz, algunas muy explícitas, otras genéricas, aquí están, en apenas 24 segundos...
Asusta pensar que en tan poco tiempo podemos transitar entre el todo y la nada, pero hasta ese intervalo puede resultar infinito, si los peores desatinos del hombre no se convierten definitivamente en pasado, esperemos que estemos franqueando el umbral hacia la inabarcable y eterna cordura, al menos tengamos el derecho a la esperanza.