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jueves, 20 de marzo de 2014

Robaina, hombre de luz.


Hoy cumple Alejandro Robaina Pereda 95 años y no equivoqué tiempos verbales, ni desconocí hecho alguno, sólo que hay hombres cuyo cuerpo es sólo un pretexto para colocar sobre la tierra haces de luz, deslumbrando sin  enceguecer, albores y clarividencia que deshacen la penumbra,  sigue siendo su nombre un símbolo del mejor tabaco del mundo, una palabra que hace amigos, junta voluntades, intereses y crea afectos.
El Viejo nos acoge desde su perpetuo sillón, con la inacabable sonrisa, el abrazo fraterno, la charla sencilla e interesante, goza del esplendor de la vega, y una vez más se regodea por la sapiencia que le dio la vida al escoger con acierto la continuidad de su estirpe.
Nos mira,  no en  la altura, sino desde la serenidad incomparable de la satisfacción, disfruta del buen café, el trago de ron, el aroma del tabaco y abre el alma para que bebamos de su savia, limpiándonos con unas pocas gotas,  de dobleces, artificios;  ofreciéndonos la bendición del conocimiento, ese que no arrancó de páginas de libros o eruditos, lo conquistó con una existencia donde  aciertos y errores bordaron una sabiduría distintiva y singular; la experiencia.
Don Alejandro está aquí, porque la sangre de su sangre sigue amando y cuidando está tierra que él siempre trató con maneras de caballero, late su alma en cada  seductora hoja con dimensiones de asombro, en la planta que se yergue a pesar de pronósticos y avatares, festeja cada apretón de manos donde viaja felicitación auténtica, fundiéndose al abrazo de nostalgia, de amigo…
El embajador del Habano permanece como figura emblemática de la cubanía, un veguero honesto, osado,  que jamás fue apocado por fastuosidad alguna;  un  cristalino manantial a cuyas aguas acudimos para saciar la sed, y él vive,  porque un árbol no subsiste si le faltan sus raíces,  el follaje que hoy nos acoge sabe muy bien de donde le llegan los nutrientes.
Hirochi Robaina Silva, no sólo es seguidor de la obra de su abuelo, sino depositario del espíritu de una familia inscrita con letras de gloria en la Nación, esa que ya estaba en formación cuando Cristóbal Colón avistó a los primeros aborígenes “con un tizón encendido en la boca”.

martes, 29 de junio de 2010

El valor de la palabra.

Según un antiguo proverbio juzgamos a los demás por lo que somos y no por lo que son, como suele suceder con estas sentencias resultado de la sabiduría popular, hay muchas maneras de interpretarla y en diversos casos puede traerse a colación, más hoy pretendo circunscribirme a algo en específico.
A pesar de que el rumor no merece el crédito de la veracidad, suelen tener un origen sustentado en la realidad, aún cuando propague calumnia o infamia, alguien buscó al repetidor ideal para poner en su boca infundios que respondan a sus intereses. Tipificado como delito, el acto de difamación, resulta un tanto engorrosa la búsqueda del punto naciente de la mentira convertida en acusación.
Cada palabra se corresponde con un significado y esta expresa un concepto, o un conjunto de ellas lo esbozan en su totalidad, pero esto no es un análisis sobre sintaxis gramatical, sino sobre la responsabilidad que implica cada vocablo salido de nuestros labios, atendiendo a la condición primigenia del lenguaje como expresión del pensamiento.
Se acepta como rasgo distintivo del cubano su condición de hablador, se suma a ella la de exagerar verbalmente cualquier hecho que narra o describe, pero de ahí a ser irresponsables en lo que decimos se debe marcar una diferencia notable, no es lo mismo la jactancia que la mentira.
Hacer del engaño un modo de vida lamentablemente no es un hecho aislado y mucho menos asombroso en estos tiempos en que no pocas veces nos asombra la parsimonia del hablante que hasta pretende ignorar nuestra capacidad de discernimiento, menospreciando al interlocutor.
Somos un pueblo con una rica tradición de hombres honestos que son parangón de esta virtud por la correspondencia que los distinguió y distingue entre palabra y acción, ser herederos de ello no es un asunto de poca monta, sino de actuar cotidiano.
Estos seres que desafortunadamente van creciendo en número, juzgan de la misma manera en que proceden y dan poco crédito a las palabras de otros, aún cuando le falten los elementos para sostener ese cuestionamiento, dan por sentado la mala intención del hablante y buscan segundas lecturas y beneficios inexistentes en quien habló, sólo porque ellos son incapaces de obrar de modo diferente.
El valor de cada palabra, no radica en lo que se pueda conseguir a través de ellas, sino en la certeza, aunque sea relativa que trasunta hacia el destinatario, ahí está el vano compromiso que propicia la seguridad, el desprecio por la palabra empeñada, la superficialidad concedida a la oralidad, por aquello de que las palabras se las lleva el viento.
Pueden quedar a merced de él si se pronuncian en ausencia de oídos, pero mientras exista un receptor de cada expresión debe ir en ellas la convicción de que trasmite un pensamiento, personal o colectivo y el respaldo del individuo que las pronuncia.
Cuidar del lenguaje para que los tonos y las palabras sean las justas y no vanamente hirientes, requiere de madurez y conocimiento, escogerlas para halagar los oídos ajenos en beneficio propio o resguardo personal en detrimento de su veracidad tiene definiciones populares y ampliamente conocidas: guataquería y cobardía.
Los guatacas y cobardes no conciben que alguien sustente su discurso, en el sentido más amplio de esta palabra, sólo por respeto a la verdad y el justo reconocimiento al mérito ajeno, con la observancia que merece la objetividad.
Son ellos muchas veces quienes lanzan la primera palabra ofensiva y de enjuiciamiento hacia quienes suponen desde su naturaleza personal incapaces de poner en al balanza las onzas de bien y mal.
Equivocarnos no es ajeno a la naturaleza humana, admitirlo tampoco debería de serlo, verdades absolutas son escasas y el tiempo y la evolución cada vez lo dejan más claro, pero pensar cada palabra y asegurarnos de que se corresponda con lo que pensamos, nos hace mejores seres humanos; desechemos el oportunismo y el frágil escudo de la mentira, hagamos de la verdad la base del diálogo y estaremos destronando a los mentirosos, esos que nos juzgan y enjuician porque son incapaces de transparencia quedarán por si solos abandonados en el camino, siempre y cuando no encuentren quienes repliquen sus desbordadas alucinaciones sólo para complacerlos.

viernes, 2 de octubre de 2009

¿Es posible ser honesto en Cuba?

En el post Cuba ¿eufemística o inmoral? un lector dejó un comentario, al que prometí dedicar mi siguiente entrada, con demora, primero por trabajo, después por dificultades con la conexión a internet y por último porque estuve un poco enferma, pero aquí va el cumplimiento de mi palabra empeñada.
Jesús en Cuba hay miles, millones de personas que viven dentro del marco de la legalidad, contando cada centavo, ahorrando y trabajando con mucha entereza y dignidad, es difícil negarlo, sería absurdo; como también lo sería tratar de ocultar la tolerancia que existe en nuestra sociedad hacia quienes roban o lucran, pero quedarse de brazos cruzados no es lo mismo que hacerlo.
En Cuba en los últimos años se han incrementado los salarios en varias ocasiones, incluidas las pensiones para jubilados y discapacitados, además de los servicios que se reciben subsidiados como la canasta familiar, la educación o la salud, por ejemplo mi hija mayor permanece en un semi internado desde las 8 de la mañana hasta las 4 y 30 de la tarde, almuerzo incluido y sólo pago por eso siete pesos mensuales, nada por el tiempo que permanece en el área deportiva después de clases tres veces por semana entrenando tiro con arco; la menor está en un círculo infantil que cubre todas sus necesidades alimentarias y abono sólo 40 pesos por cada mes, con rebajas si se enferma o sale de vacaciones.
El uniforme escolar es muy barato y los útiles escolares totalmente gratis, claro los padres nos empeñamos en comprarles mochilas y otros medios por comodidad y justo es decirlo ostentación también, pero incluso la enseñanza de artes plásticas, computación, ajedrez, por citar algunos ejemplos quedan cubiertas por los medios que ofrece la escuela.
Los salarios siguen siendo insuficientes, especialmente cuando nos enfrentamos a la red de mercados en divisas (CUC), el incremento de opciones mercantiles en pesos (CUP) es uno de los desafíos que enfrenta la nación y realmente se ha crecido en oferta y variedad, muy lejos de lo deseado y requerido, pero se avanza.
No todos reciben remesas, pero si todos nos beneficiamos de las políticas actuales de pagar por resultados, aún se perfeccionan sistemas de pago de acuerdo a las características de cada entidad y la naturaleza de sus servicios, además en Cuba se aprobó recientemente la ley del pluriempleo, son miles los profesionales que trabajan en las Sedes Universitarias Municipales y reciben remuneración por su actividad docente, en el mundo del cuentapropismo, como se ha dado en llamar a las actividades privadas también hay una fuente de ingreso que muy bien se ha sabido aprovechar, desde la renta de carros particulares para paliar las carencias del transporte, hasta los bicitaxis o coches tirados por caballos.
Cafeterías de alimentos ligeros, reparadores de calzado, relojeros, limpiabotas, fotógrafos, realizadores de vídeos domésticos y familiares, barberos, peluqueras, manicures, son algunos de los oficios que se pueden realizar por esta vía incluyendo además albañiles y carpinteros, sin duda hay un amplio espectro.
No menos importante es el margen que crean asociaciones profesionales para la comercialización de productos artísticos, como la Unión Nacional de Artistas y Escritores (UNEAC), la de Artesanos y Artistas (ACAA), la de Comunicadores Sociales (ACCS)por sólo citar algunas.
Jesús se refiere a la corrupción de nuestros policías, no voy a decir que existan algunos como en cualquier otro sector de nuestra sociedad que incrementen sus ingresos por estas practicas, pero ¿sólo en Cuba sucede? y además sepa usted que las fuerzas del Ministerio del Interior se encuentran entre las que reciben mejores salarios en nuestro país, a mi juicio muy merecidamente, porque ahora escribo pasadas las 12 la noche en la sala de mi casa con las ventanas abiertas y las puertas sin correr los pestillos internos.
Me pide cuentas sobre mis ingresos personales que no considero preciso detallar, y sí, si tengo esposo y entramos en el grupo de profesionales que estamos representados por asociaciones para comercializar nuestras creaciones, no recibimos remesas ni otras ayudas que aquellas que ganamos gracias a nuestra formación profesional que ambos recibimos de forma totalmente gratuita, yo como periodista y él como ingeniero electrónico.
Hay muchas maneras de vivir en Cuba honestamente, los jubilados además de su pensión si están aptos física y mentalmente pueden reincorporarse y devengar otro salario, vital en un país donde la esperanza de vida crece cada año, con indicadores de calidad muy halagüeños y el envejecimiento de la población es un hecho.
El pago de estimulaciones salariales, la venta de módulos de aseo, ropa y otros beneficios de acuerdo a la vinculación y el sector en el que se trabaja también son formas de incrementar los salarios.
Este pueblo sobrevivió a la crisis de los años 90 del pasado siglo, cuando una libra de arroz llegó a costar hasta 60 pesos y un dólar tuvo cotización máxima de 130 , no llegaban a tiempo todos los productos de la canasta básica y los servicios tocaron fondo por no decir que se anularon, hoy el panorama es mucho más favorable y lo más reconfortante es saber que el mejoramiento de las condiciones de vida de cada uno de los habitantes de este pueblo es preocupación estatal.
No es la primera vez que de una u otra forma abordo el tema de todas formas como al parecer sólo leyó a vuelo de pájaro esta blog, dejo algunos post que pueden incrementar sus puntos de análisis, si es que le interesa.

Revolución ¿entre el error y la pobreza?
Crisis vs Esperanza
YoCuba: Recetas propias
YoCuba: Somos la Revolución.
YoCuba: No tan pobres
Cuba, en tiempos de intolerancia.